1:06:01
Olvídenlo.
Me voy.
1:06:02
Vamos, un partido más.
1:06:04
Yo jugaré.
1:06:06
Me maravilló cómo Arlene
y yo nos complementábamos.
1:06:08
Arlene era suave,
sabía como pasármelo,
1:06:12
y dejar que yo
metiera los goles.
1:06:17
Era una porrista excelente.
1:06:19
Nunca se enojaba
cuando yo fracasaba.
1:06:22
No importa.
Estás bien.
1:06:24
La próxima.
1:06:25
Mi energía hacía que
ella jugara mejor que nunca.
1:06:28
Vamos, Arlene.
Matémoslos.
1:06:35
Lo masculino y lo femenino
hacía que el otro mejorara.
1:06:40
Nos complementábamos.
Como el yin y el yang.
1:06:43
Como papitas y soda.
1:06:44
Hombres y mujeres.
1:06:46
Como Crick y su amigo
tenían el mismo estilo,
1:06:49
chocaban mucho.
Les faltaba algo.
1:06:52
Tenían potencia pero
ninguna estrategia.
1:06:54
Había demasiado egoísmo.
1:06:57
Luchaban más entre ellos
que contra nosotros.
1:07:00
Te dije que te quedaras
de tu lado...
1:07:06
-Se acabó el juego.
-Y el partido.
1:07:09
-Quítenselos.
-Hicieron trampa.
1:07:14
Veamos los trofeos,
muchachos.
1:07:16
Vamos, veámoslos.
1:07:18
Chicas, es sólo porque
hace mucho frío.
1:07:21
Muchísimo frío.
Se los juro.
1:07:25
Crees que los hombres
son cerdos...
1:07:28
Olvídalo.
A veces soy sensible.
1:07:31
Es por tener seis hermanos.
1:07:33
Quiero decirte algo.
1:07:35
Es difícil saber
cómo ser hombre.
1:07:37
¿Cómo?
1:07:39
Le culpo a mi padre por ello.
Mi ejemplo masculino.
1:07:43
Mi papá hacía cualquier cosa
por un helado.
1:07:46
Varias veces lo vi
salir a la calle
1:07:48
en su ropa interior
tras el camión de helado.
1:07:53
¿Cómo iba a aprender
a ser hombre?
1:07:56
Antes los niños salían
a trabajar
1:07:58
al campo con sus padres,
o se iban a cazar juntos.