:25:00
- ¿Qué quieres decir?
- Ahora te vas a reír.
:25:04
- Besa mi mano.
- Es un comienzo normal.
:25:07
- Ahora te estás haciendo el tonto.
- No, yo...
:25:12
Así que te besa la mano, y ya está.
:25:15
- ¿Te parece bien?
- No, por supuesto... claro.
:25:19
- Así debe ser con una condesa.
- En un cuento de hadas.
:25:23
¿Cuánto tiempo hace que lo conoces?
:25:26
Casi seis semanas.
:25:29
Seis semanas contigo, día y noche.
:25:33
A veces me coge con las dos manos,
así, y simplemente me mira.
:25:38
¿Seguro que te ve?
:25:40
Ve más que ningún hombre
que haya conocido. Excepto tú, quizá.
:25:44
- Hasta ahora no veo gran cosa.
- Es lo que otros hombres no son.
:25:49
Parece evidente. También lo parece
:25:51
que quizá estemos llevando el cuento
de hadas demasiado lejos: A la realidad.
:25:57
No quiero horrorizarte, pero un conde es
un hombre, y una condesa es una mujer.
:26:05
- Mejor lo ves con tus propios ojos.
- No, quiero que me cuentes más.
:26:09
No. Tengo una sesión y llego tarde.
:26:16
Mirándolo ahora, seguro que no estaba
tan preocupado como ahora creo.
:26:22
Pero sé que me invadió
un súbito desasosiego.
:26:36
- El signor Trilli, el signor Dawes.
- Buenas tardes.
:26:41
¿Y bien, Harry? Di algo.
:26:43
Espera a que se enteren
de esto en California.
:26:46
Dentro de seis meses, Beverly Hills
tendrá más estatuas que naranjos.
:26:50
- ¿Dónde va a ponerla?
- Justo donde está.
:26:52
Aunque, debido a un antojo de María,
estará mejor en el jardín.
:26:56
Como ve, ha insistido en posar descalza.